viernes, 21 de marzo de 2014

Nicaragua y el Examen Periódico Universal de 2014


En  mayo próximo, Nicaragua pasará por la segunda aplicación del Examen  Periódico Universal -  EPU en  el Consejo de Derechos Humanos en Naciones Unidas en Ginebra, Suiza.

Esta revisión es muy importante y trascendente para realizar una verificación de las más de 118 recomendaciones que en 2010 se hicieran al Estado de Nicaragua en cuanto a su debida aplicación e implementación.

Particularmente importante es el  hecho que las personas de la población de la diversidad sexo-genérica tenemos en estos momentos una oportunidad de oro puesto que en 2010 una recomendación específica concerniente a nuestro sector LGBTIQ fue emitida al Estado de Nicaragua por representantes de la República Checa la cual hace referencia a la diversidad sexual en cuanto a ´fortalecer la legislación anti-discriminatoria´, misma que fue aceptada por los y las representantes del Estado y gobierno de Nicaragua.

Las  poblaciones de diversidad  sexo–genérica tenemos un papel fundamental en cuanto a las demandas que hemos de hacer al gobierno de Nicaragua para que esta recomendación, que fue aceptada, sea implementada en todos los ámbitos legales que conciernan (propuestas de leyes, reglamentos, normativas, decretos, códigos, etc.) y también para garantizar el monitoreo adecuado de la implementación de dicha recomendación.

Como es natural, el gobierno nicaragüense guarda un hermetismo extremo sobre el informe que ya debieron haber enviado a Naciones Unidas sobre los avances y el cumplimiento en la implementación de dichas recomendaciones. Sin embargo, todos y todas sabemos que obtener el documento en cuestión sería como enviar al ser humano a Plutón porque el secretismo y el hermetismo son práctica usual en Nicaragua, pero ello constituye una prueba irrefutable y más que evidente de que en este país aún se nos niegan muchos derechos como población de la diversidad sexo-genérica: el derecho a la información, el derecho al estudio, el acceso a trabajos dignos, el acceso a servicios de salud de calidad y especialmente diseñados para nuestras necesidades sanitarias, se nos continúa discriminando en las calles e inclusive hasta el derecho a la libre circulación y expresión se nos ha intentado negar (recuerdan lo que pasó el pasado 28 de junio de 2013 cuando las autoridades locales intentaron negarnos el derecho que tenemos a celebrar el orgullo de ser quienes somos?), se nos niega el derecho a que se reconozcan las familias que hemos conformado en  nuestras relaciones de pareja, se nos niega hasta el derecho básico de respetar nuestras vidas (los crímenes de odio contra LGBTIQ cada año van en aumento), en fin… la lista de derechos que se nos niegan va en continuo aumento y no parece declinar.

En 2012, durante la discusión de la propuesta de ley del Código de la Familia y de la propuesta de ley de Violencia contra la mujer, se nos negó rotundamente el derecho a presentar propuestas de modificación a dichas propuestas, se nos negó el derecho a ser recibidos por la Asamblea Nacional (aunque a última hora, para quedar bien con nuestras demandas, hicieron ´la mueca´ de recibirnos para finalmente decirnos que ´debemos esperar cincuenta años porque este país no está listo para ustedes´ - según palabras textuales que nos expresara la diputada Martha Marina Gonzáles, Presidenta de la Comisión de la Mujer, juventud, niñez y familia y activa militante del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional - FSLN), sendas cartas de solicitud de reuniones enviadas tanto a la Comisión de Justicia, como también a la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, entregadas hace más de un año y medio, todavía no nos han sido respondidas y ´duermen el sueño de los justos´ traspapeladas entre la burocracia, el desdeño, el desprecio y el desinterés, en algún escritorio de la Asamblea Nacional. 

Sin embargo, la población de la diversidad sexual tiene en estos momentos una oportunidad de oro de incidir en unidad y sin protagonismos de cara a este proceso de la aplicación del EPU al Estado de Nicaragua de manera de alzar su voz y solicitar a las autoridades el cumplimiento de la recomendación y al mismo tiempo exponer otras demandas más, puesto que si no lo hacemos, se perderá esta oportunidad y habríamos de esperar hasta la siguiente aplicación del EPU al Estado nicaragüense que será hasta en el año 2019.

De cara a nuestro activismo y responsabilidad histórica, dejaremos pasar esta oportunidad sin demandar el cumplimiento de esta recomendación y demandar otras más que reivindiquen nuestros derechos?


Fuente: página web del EPU (en: www.onu.org)
Imagen: Logo de la ONU (tomado de internet, editado parcialmente).

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