miércoles, 6 de noviembre de 2013

El activista Ebén Díaz habla sobre el pretendido proceso de reformas constitucionales en Nicaragua


Reproducimos a continuación las apreciaciones del activista Ebén Díaz sobre las pretensiones presidenciales de reformar la Constitución Política de Nicaragua:

¨Luego de haber hecho revisión del documento de propuestas de reformas constitucionales que ha sido circulado y tras ciertas debidas averiguaciones sobre el asunto, me animé bien temprano hoy a escribir un análisis personal, desde mi visión como integrante de la comunidad sexo-diversa del país, sobre dicha situación:



En primer lugar, al no existir todavía un movimiento de la diversidad sexual unificado (al menos no bajo criterios mínimos ni de consenso) entonces no se puede hablar de incluir ´nuestra´ opinión pues está de más siquiera mencionarlo.



En segundo lugar, tomando como consideración primordial el principio de que el pueblo es quien manda, como no se ha consultado a todas las partes involucradas sobre el particular, entonces dicha reforma es inconstitucional e improcedente, pues no incluye tampoco propuestas de todos los sectores que serían afectados por las reformas mismas. Por muchas promesas que nos hagan (pues son bien hábiles para ´entonar´ sus ´cantos de sirena´ a través de los cuales prometen el cielo, la galaxia y el universo completo) no podemos prestarnos al juego sucio y amañado de caer en la trampa y creernos el cuento de que este es un proceso sumario pues no lo es.



Como tercer punto, hemos de analizar la historia reciente, los hechos que han ocurrido durante el desarrollo de la misma, las lecciones que nos han dejado dichos hechos, el costo que han tenido y lo que deberíamos haber aprendido: Nunca en la historia reciente del país ningún político, ninguna fuerza política, ni funcionario público ha emprendido campaña alguna para presentar propuestas de ley a favor de la población gay, lésbica, bisexual, trans, etc., de este país. Tampoco nos han aprobado ley alguna y mucho menos nos han querido siquiera recibir en la Asamblea Nacional por mucho que hemos insistido en distintas ocasiones. Las más de 65 recomendaciones surgidas de la aplicación del Examen Periódico Universal al Estado de Nicaragua en 2010 en Ginebra ´duermen el sueño de los justos´ sin ser implementadas. El gobierno se ha comprometido también a implementar otros convenios internacionales, cosa que todavía no hacen. Las autoridades del país saben bien cuál es su deber para con la ciudadanía y continúan viéndonos como personas ajenas a ejercer nuestra ciudadanía de manera plena. En consecuencia, qué nos puede hacer creer que con este proceso de reformas que se propone, vamos a ser incluidos y tomarán en cuenta nuestra opinión? Está demás decir que nos ven como un cero a la izquierda.



En cuarto lugar, hemos de tener presente que si nos prestamos a esta manipulación, el costo político que la diversidad sexual pagará es sumamente alto y en consecuencia no podemos cargar con dicho costo mientras no existan las condiciones para ello. Insisto en que no contamos con un movimiento unificado (lo que le resta aval político) y también es fundamental que se consulte a todos los sectores de la sociedad pues no podemos cargar de manera exclusiva con dicho costo pues la validez de un proceso de tal naturaleza pasa por el hecho de ser validado de la manera más inclusiva e incluyente posible y mientras menos sectores participen, menos inclusivo es.



Como quinto punto, todos sabemos de sobra que la idea detrás de todo esto es ´perpetuar a la familia real´ (sí, la que vive en El Carmen) y es absolutamente ridículo que intentemos siquiera articular una propuesta de validación de dichas pretensiones tratando de excusarlas o darles sentido de validez articulando un discurso de derechos humanos justificando que tienen derecho a la ´participación pública´. Debemos entender que pretenden engañarnos, pues una cosa es la participación pública y bajo un completo juego democrático y otra cosa es perpetuarse en el poder a través de fraudes y mañas jurídicas con las que manipulan y violan la Constitución. Las dictaduras son cosa del pasado y no podemos permitir, bajo circunstancia alguna, que vuelvan otros gobiernos dictatoriales al país (vengan de donde vengan y sea quien sea).



Y como corolario del tema, mucho OJO. No faltará un grupo (o grupete – que ya sabemos cuáles y quiénes son - ) que hoy en día articulan un discurso y una práctica muy afín al gobierno de Ortega y que es de esperar que ´a nombre de la diversidad sexual´ de alguna u otra forma se prestarán para validar esta idea de reformar la Constitución. Creo que es fundamental que ciertos espacios articulados, dejen de estar predicando derechos humanos en la comodidad de sus escritorios y oficinas y pasen a asumir su rol de ciudadanía más allá del discurso y denuncien públicamente (más allá de sus paredes y sus colaboradores cercanos) estos atropellos que se pretenden realizar. Si no lo hacen, la historia misma se encargará de demandárselos y de juzgarlos por ello¨ - concluyó el activista.

Agradecemos al activista por compartir sus apreciaciones personales sobre este tema.

Fuente: el consultor, teólogo y activista de Derechos Humanos, Ebén Díaz (editado parcialmente).
Imagen: el activista Ebén Díaz (editada parcialmente, usada con el debido permiso del activista).

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