sábado, 4 de mayo de 2013

Alerta de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia: Violencia contra la población de diversidad sexual




El Secretariado Permanente de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia alerta sobre la existencia de altos índices de violencia contra la población sexualmente diversa en la región.

La violencia por motivos de orientación e identidad sexual posee cifras alarmantes en la región de Latinoamérica y el Caribe, pero lo más grave, es que debido a que muchos de estos temas pasan inadvertidos, las cifras permanecen ocultas o desestimadas y se presenta una impunidad al más alto nivel, ya sea por tabú, incomprensión, antipluralismo, discriminación o desinterés. Muy preocupante es lo manifestado por los afectados, quienes han expresado a organizaciones de la diversidad sexual el miedo de denunciar, por las represalias directas, ya que en muchos casos es la propia policía quien los ataca y viola sus derechos humanos. 

Los países de la región, a pesar de autodenominarse democráticos, defensores de los Derechos Humanos y la equidad social, en la gran mayoría de ellos, los derechos de la población LGBTI no están siendo reivindicados o protegidos y en muchos casos ni siquiera reconocidos.

En cifras, países como Colombia, solamente en los años 2006 y 2007, fueron asesinadas 67 personas por motivo de identidad de Género (personas Transexuales, Transgéneras, Travestis e Intersex) y orientación sexual. En Nicaragua, solamente en 2012 se registraron 15 homicidios por estas causas, a pesar de que solamente se recibe un promedio de 5 denuncias por año. 

Sólo entre los años 2008 y 2011 se contabilizó un total de 643 asesinatos de personas transexuales en América Latina y el Caribe, siendo la región que registra más homicidios de este tipo en el mundo. Todo ello, sin contar los asesinatos que pasan inadvertidos, no son reportados o cuya información es manipulada y por ello los crímenes terminan impunes y son desconocidos por la opinión pública. En países como Chile, Ecuador y Colombia, la despenalización de la homosexualidad como delito se dio hasta las décadas de los 80 y 90. En los casos de Nicaragua y Panamá, la despenalización se dio hasta el año 2008. Todo ello, a pesar de que desde 1990, la Organización Mundial de la Salud reconoció que la orientación sexual no debía verse como trastorno ni una enfermedad.

Si bien, se ha avanzado en la permisión de unión de personas del mismo sexo en países como Argentina. Preocupan los casos de Costa Rica (Justo Orozco) y Brasil (Marco Feliciano), en donde los parlamentos han elegido como encargados de la Comisión de Derechos Humanos a parlamentarios, ambos líderes religiosos de iglesias protestantes, cuyas manifestaciones contrarias a la reivindicación de derechos de las personas de diversidad sexual han sido claramente evidenciadas y reiteradas.

Además, en el caso de Colombia, despiertan serías críticas las declaraciones del Procurador General Alejandro Ordóñez, quien solicitó a la Corte Constitucional del país, declarar inconstitucional la Ley 1482 del 2011, conocida como antidiscriminación, una ley que busca proteger los derechos de personas, comunidades o pueblos que son objeto de actos de racismo o discriminación y convierte esta conducta en delito.

Fuente: Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia (parcialmente editado).
Imagen: Internet.

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