martes, 7 de febrero de 2012

Se iniciaron dos nuevos ensayos de vacunas contra el VIH


Recientemente se han puesto en marcha dos ensayos de fase I en los que se prueban dos candidatas a vacunas preventivas del VIH basadas en ADN. Un equipo de investigadores del Reino Unido inscribió a 36 mujeres de entre 18 y 45 años en situación de bajo riesgo de infección por VIH en un ensayo de distribución aleatoria controlado con placebo.

El ensayo, conocido como MUCOVAC2, examinará tres mecanismos distintos de vacunación. El primer grupo, compuesto por 20 mujeres, recibirá una dosis (alta o baja) de la vacuna experimental a través de una inyección intramuscular, administrada junto con el adyuvante lipídico glucopiranosil (GLA), desarrollado por el Instituto de Investigación en Enfermedades Infecciosas, una entidad sin ánimo de lucro con sede en Seattle (EE UU). Se trata de un partenariado (alianza) de desarrollo de producto que trabaja en el desarrollo de nuevas tecnologías que actúan sobre enfermedades en los países en vías de desarrollo. GLA parece ser capaz de potenciar tanto las respuestas inmunitarias celulares como de anticuerpos.

Otro grupo, integrado por seis mujeres, recibirá la vacuna por vía intranasal, en forma de gotas, que se administrarán junto con el adyuvante chitosan, derivado del exoesqueleto de mariscos e insectos y que se ha descubierto que mejora la capacidad inmunogénica de otras vacunas administradas a través de las mucosas.

Otro grupo de 10 mujeres recibirá una inyección intramuscular de la vacuna experimental junto con una aplicación vaginal de la misma formulada como gel. El gel vaginal se aplicará nueve veces en un ciclo de un mes. Esta versión en gel de la vacuna, que ha sido probada de forma aislada con anterioridad en ensayos clínicos, no contiene adyuvantes. Catherine Cosgrove, asesora honoraria en enfermedades infecciosas y medicina general de la Universidad St. George de Londres, que lidera el estudio, afirma que la combinación de una inyección intramuscular con la aplicación de un gel vaginal pretende inducir una respuesta inmunitaria mucosa más centrada.

Es la primera vez que la [candidata] se usa por vía intranasal o intramuscular”, añade Cosgrove. Los estudios realizados en ratones, conejos y macacos rhesus mostraron que la vacuna experimental resultó segura e inmunogénica. En el desarrollo de la candidata a vacuna ha contribuido un consorcio que incluye la Universidad St. George, el Imperial College, la facultad de medicina Hull York, la unidad de ensayos clínicos del Consejo de Investigación Médico e IDRI. El ensayo está financiado por Wellcome Trust.

En otro estudio de fase I, que inició la inscripción en diciembre, se evaluará la seguridad y las respuestas inmunitarias inducidas por una candidata a vacuna basada en ADN, desarrollada por Profectus BioSciences, en un régimen tipo inducción-refuerzo. La candidata de ADN codifica varias proteínas del VIH y está siendo administrada junto con el adyuvante interleuquina-12 (IL-12, una proteína secretada por las células inmunitarias en respuesta a los virus o bacterias) para ayudar a potenciar la respuesta inmunitaria. Tras la vacuna experimental, se administrará otra candidata basada en un vector viral que emplea una cepa desactivada del virus del resfriado (adenovirus de serotipo 35, Ad35) para transportar fragmentos del VIH.

En el ensayo, conocido como B004, se prevé la inscripción de 75 voluntarios de entre 18 y 50 años de Ruanda, Kenia y Uganda. Este estudio, patrocinado por IAVI, utiliza una novedosa técnica conocida como electroporación para administrar la candidata de ADN. El objetivo de esta técnica, que administra la candidata a vacuna de forma intramuscular a través de una serie de impulsos eléctricos, es conseguir que penetre una mayor cantidad de vacuna en las células.

La inscripción en B004 comenzó en diciembre en Ruanda y el inicio de la vacunación está previsto para principios de 2012 en Kenia y Uganda, a la espera de las aprobaciones normativas. Al emplear el Ad35, los investigadores esperan poder superar los problemas que presentaba la inmunidad preexistente frente al vector viral. En el ensayo STEP, que evidenció que una vacuna basada en Ad5 no consiguió prevenir la transmisión ni reducir la progresión de la infección en voluntarios vacunados, los datos sugerían que los voluntarios masculinos que recibieron la vacuna mostraron un mayor riesgo de adquirir el VIH si no estaban circuncidados y presentaban anticuerpos preexistentes frente al vector Ad5 . El Ad35 es menos prevalente en el mundo que el Ad5 y, en consecuencia, debería haber menos inmunidad preexistente frente a dicho vector.

Fuente: Regina McEnery (IAVI) para Gtt.

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