viernes, 9 de diciembre de 2011

10 de diciembre: Día de los Derechos Humanos... y cómo pintan en Nicaragua para la Diversidad Sexual? (entrega 1 de 2).


Y llegamos nuevamente a otro 10 de diciembre, día de los Derechos Humanos. Hoy más que nunca la vigencia y demanda de los mismos son más que necesarias. Infinidad de entidades e instrumentos a nivel internacional nos han sumergido en una ¨marejada¨ de ¨instrumentos¨ que teóricamente deberían garantizarnos el respeto y aplicación de los mismos. Sin embargo en la práctica cotidiana cómo se traduce la aplicación de los derechos humanos en esta nuestra Nicaragua? Cómo se percibe esto entre las personas de la diversidad? Cómo se ejemplifica este panorama en su diario vivir? Cómo se ve el accionar de los partidos políticos y de los últimos gobiernos en Nicaragua sobre este tema?

Siguen y seguirán siendo materia pendiente… en la época moderna se han sucedido cuatro gobiernos de distintas posiciones ideológicas que han pisoteado los derechos humanos básicos de las personas de la diversidad sexual. Personas Trans y lesbianas sobre todo son las que más han sufrido por tales vejaciones y negaciones y derechos tan básicos como el derecho a la educación, el acceso a la salud y/o el acceso a la justicia les han sido negados una y otra vez. No ha sido mejor el panorama para hombres gays en este país pues han pasado por situaciones muy similares (se les ha negado igual el derecho a recibir educación en instituciones públicas, en instituciones de salud públicas y uno hasta fue violado en una delegación de la policía nacional en la Isla de Ometepe por algunos reos que cruzaban condena y por algunos oficiales corruptos de la Policía Nacional que se prestaron a la violación).

Bajo el actual gobierno se ha manipulado a la diversidad sexual bajo un cuasi-discurso oficial (sí, muy oficial) de inclusión que no es más que un mamotreto de palabrerías huecas amoldadas sin sustentación ideológica alguna que ha sido sumamente eficaz en ¨captar¨ a las multitudes LGBTIQ incautas que han caído en la ¨trampa¨ atraídas por promesas vanas de ¨inclusión¨ y de reivindicaciones que no terminan de aterrizar en resultados concretos y que se quedan en este discurso barato y que apunta a que nunca será materializado de forma alguna. Un supuesto grupo de nombre ¨juventud sandinista 19 de julio de la diversidad sexual¨ o algo parecido ¨defiende a capa y espada¨ las promesas de Ortega pero nunca ha demostrado ni presentado pruebas fehacientes y contundentes del supuesto ¨trabajo¨ que están haciendo y mucho menos resultados concretos. Se han limitado a repetir, de manera casi automática y mecánica - como resultado de un buen ¨lavado de cerebro¨ - que Ortega es ¨inclusivo y que el cambio viene y que este es un gobierno socialista y solidario y cristiano y que vela por sus demandas¨ sin que hayan presentado pruebas de dicha inclusión.

La supuesta ¨inclusión¨ se ha traducido en manipular a compañeras transexuales a que hagan ¨gala¨ de shows de luces, música, jolgorio, lentejuelas y fantasía en marchas partidarias de Ortega donde se les pide que asistan para que hagan sus presentaciones de fonomímicas y canto (esa es la llamada ¨inclusión¨?). Se han atrevido a tomarse espacios que les han parecido buenas oportunidades para proyectarse a sí mismos/as y a Ortega, tal como fue el caso de la marcha del orgullo LGBTIQ que desde hace años se celebra en Managua y que este año quiso ser ¨tomada¨ por este grupo quienes incluso se atrevieron a afirmar que iban a marchar con la bandera partidista del FSLN. Activistas LGBTIQ de la sociedad civil se opusieron firmemente a este condicionamiento y al final, luego de mucha presión, cuestionamientos y de posiciones intransigentes y fuertes de dichos y dichas activistas de la sociedad civil y de distintas ONG´s, la famosa ¨juventud sandinista¨ no asistió a dicha marcha y se tuvieron que conformar con realizar su propia ¨mueca¨ de marcha del orgullo sin mayor ton ni son y la marcha del orgullo se realizó otro año más en Managua coordinada por la sociedad civil y las ONG´s sin la presencia partidista que el FSLN quiso imponer. Otros partidos políticos, durante la contienda electoral también osaron atreverse a manipular a la diversidad sexual con un discurso hueco y manipulando la bandera del orgullo LGBTI a su favor y otros símbolos propios de la diversidad sexual (tales como el Partido Liberal del expresidente y exconvicto Arnoldo Alemán).

Por otro lado la Procuradora de Derechos Humanos para la Diversidad Sexual, Samira Montiel, maneja un discurso oficialista ¨muy bien sintonizado¨ con el discurso de Ortega y del FSLN, carece de recursos económicos sumamente limitados para realizar su trabajo y últimamente se limita a apoyar actividades partidistas afines al FLSN y a Ortega. No ha tenido la capacidad de cabildear políticamente para favorecer a la población de la diversidad sexual ni de presentar propuestas a la Procuraduría de los Derechos Humanos que favorezcan a la población LGBTIQ ni que favorezcan una mejoría en la aplicación y garantía de sus derechos humanos. Ella carece de recursos legales y jurídicos para aplicar su trabajo de manera adecuada y de modo que rinda verdaderos réditos para la población LGBTIQ de Nicaragua y sabiéndolo, tampoco ha tenido la suficiente capacidad para incidir a nivel de la Procuraduría ni de la Asamblea Nacional para solicitar legislación, reglamentación y/o políticas que favorezcan un accionar más amplio de su trabajo y, como funcionaria pública, tampoco ha sido beligerante en ello. No ha tenido la capacidad de presentar propuestas de leyes, códigos o reglamentos que favorezcan a la población de la diversidad sexual. Se ha limitado a decir, - a modo de justificación conformista pareciera -, que ella ¨no cuenta con los recursos legales adecuados para realizar su trabajo de forma eficaz y eficiente¨.

Producto quizás de esto, su trabajo ha sido mínimo y muy limitado y por lo que se vislumbra, continuará siendo bajo este mismo tenor. Ella ha sido cuestionada por activistas LGBTIQ de la sociedad civil y de Organizaciones no Gubernamentales por no haberse pronunciado sobre la violación a la constitución que hizo abiertamente Daniel Ortega (en opinión de estos y estas activistas, era su deber como funcionaria pública que se debe a la población LGBTIQ del país pronunciarse en contra de este actuar), al presentarse como candidato a las recientes elecciones presidenciales cuestionadas por haberse cometido fraudesabiendo que la Constitución de la República le prohíbe por partida doble presentarse como aspirante presidencial. ¨Samira cerró la boca y no dijo absolutamente nada sobre la candidatura de Ortega volviéndose cómplice de dicha violación a la Constitución y por lo tanto su calidad ética como funcionaria pública ahora es cuestionada¨ le han increpado diversos y diversas activistas LGBTIQ del país. Montiel ha permanecido sin decir nada.

Por otro lado, las instituciones de gobierno no lo pasan mejor que el ejecutivo y así la Asamblea Nacional, la Corte Suprema de Justicia y quizás hasta el mismo Consejo Supremo Electoral están plagados de funcionarios/as, diputados/as y magistrados/as sumamente homofóbicos/as y a quienes el tema LGBTIQ les tiene sin mayor cuidado. La Asamblea Nacional de Nicaragua se lleva ¨los honores¨ en cuanto a expresiones homofóbicas por parte de diputados y diputadas integrantes. La Corte Suprema de Justificia prefiere ¨hacerse de la vista gorda¨ sobre el tema LGBTIQ y magistrados/as del Consejo Supremo Electoral han preferido evadir contestar preguntas sobre una supuesta y posible ¨ley de identidad de género¨ que se podría estar cocinando por ahí.

Los ministerios que salen más mal parados son el Ministerio de Educación (que en más de una ocasión ha negado educación básica a personas Trans y gays), el Ministerio de Salud que igual sabe de casos de personas Trans, Lesbianas y gays a quienes se les ha negado el acceso a consultas y tratamientos de salud en múltiples ocasiones en hospitales y centros de salud públicos y al que le importa un cuerno que la normativa 249 del MINSA sea aplicada y entre otras instituciones de carácter público, la Policía Nacional es la que sale más mal parada, pues continúan las denuncias de que oficiales de policía continúan discriminando, maltratando y violentando sobre todo a personas Trans y gays.

Como si todo esto fuera poco la Iglesia Católica a través de sus jerarcas obispos, monseñores y similares - con el coro en segunda voz por parte de reverendos/as y pastores/as de las Iglesias Evangélicas - continúan emprendiendo una campaña de odio, discriminación e intolerancia contra las personas de la diversidad sexual y organizaciones afines, basadas en un discurso fundamentalista y lejos de promover la tolerancia, la comprensión, el respeto, el diálogo, la inclusión y el amor al que deberían estar llamadas. Poquísimas confesiones de fe predican y practican el amor, la tolerancia y la inclusión hacia poblaciones menos favorecidas.

En una segunda entrega veremos cómo ¨pinta¨ el panorama desde las organizaciones de la sociedad civil, las que se dicen ¨organizaciones de diversidad sexual¨ y de ¨defensa de los derechos de personas LGBTIQ¨y también desde las entidades que financian sus actividades y proyectos, las que se dicen ¨donantes¨.

Fuentes: Comunidad Homosexual de Nicaragua - CHN, divers@s activistas LGBTIQ de Nicaragua consultad@s.

No hay comentarios:

Publicar un comentario