jueves, 29 de julio de 2010

… pero luego la cambiaron, la traicionaron y dejó de existir… (a propósito del aniversario de la revolución sandinista)

Fue un proceso que de haber mantenido su significado original, hubiera culminado en un proyecto de nación digna. Costó la vida a tantos y tantas compatriotas jóvenes, mujeres, niños y varones. Culminó una lucha de décadas de tiranía y pasó de un sencillo grupo de encapuchados/as que se alzaron en armas a toda una muchedumbre harta de tanta opresión que decidió un buen día derrocar a la dinastía de dictadores.

Producto de la lucha armada y del amor, del sueño y el anhelo por la libertad y la dignidad nació la revolución. Fue moldeada de buenos augurios y parabienes que hicieron de ella la niña mimada del país y llegó a ser admirada a nivel mundial a tal grado que su reconocimiento fue bien recibido y fue motivo de gozo en lugares muy distantes al otro lado del mundo.

En sus primeros años de caminar pareció estar moldeada precisamente para ser una luz de esperanza y aliviar el dolor, el sufrimiento y la agonía de una nación completamente saqueada y empobrecida que parecía enrumbarse por la dirección correcta. Nunca se imaginó que su destino estaría ligado a la condena, a su aniquilación y a su exterminio total, trastocándole nuevamente hacia una verdadera pesadilla totalitaria en lugar del sueño original con el que se había moldeado.

Pareció parir rápidamente ejemplos dignos de ser admirados por otras naciones tales como la alfabetización y la solidaridad vivida durante el tiempo que estuvo con vida. Pareció que iba a desarrollarse como una alternativa de verdadera inclusión social. Prometía prosperidad y realización para todos y todas sus hijos e hijas. No supo vislumbrar anticipadamente con suficiente rapidez el que tras su nacimiento y caminar incipientes, intereses mezquinos, malévolos y hasta satánicos se encaminaban a trastocar su significado, desaparecerla nuevamente y condenarla al olvido.

Qué nos dejó ahora que se ha ido y ahora que sus supuestos ¨hijos e hijas¨, sus supuestos ¨idearios revolucionarios¨, sus supuestos ¨herederos y herederas de Sandino¨ han pisoteado el honor de este pueblo y le han vuelto a condenar al látigo del tirano, que disfrazado de ¨políticas desde y para el pueblo¨ y con un slogan de ¨arriba los pobres del mundo¨ mienten descaradamente ocultando sus verdaderos planes dictatoriales en contra del pueblo al que se deben?

Qué castigo está pagando el pueblo de Nicaragua? A qué maldición nos han condenado? Qué de tantas promesas incumplidas? Qué de una revolución perdida y condenada al olvido? Quién pedirá cuenta por ello? Qué de nuestros derechos humanos pisoteados? Quién se encargará de condenar y castigar a los/las nuevos/nuevas dictadores/dictadoras del país?

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