lunes, 3 de mayo de 2010

Nuevos retos para los/as homosexuales: Entrega 1 de 4.

Comenzaremos esta semana con una serie de reportajes sobre los nuevos retos que a nuestro parecer enfrentará la población homosexual en Nicaragua en los futuros años.


De un análisis serio, profundo y sistematizado que hemos realizado en esta redacción, partimos a enumerar los retos venideros más serios y pesados que - creemos - tendrá que enfrentar la comunidad LGBTI del país. Hemos de aclarar que estas conclusiones no son definitivas y en ningún momento pretender serlo. Sencillamente pretendemos aportar ideas para el diálogo, la reflexión, el análisis, el desarrollo de propuestas serias para enfrentar dichos retos y por supuesto que esperamos de todo esto oportunos y bien logrados resultados.


Reto 1:
Que desaparezcan todos esos estúpidos mitos acerca de la homosexualidad.


Vivimos en una sociedad confrontativa, permeada por la violencia que ya se ha institucionalizado. Basta leer los periódicos, las noticias en al tv, la radio, el Internet, etc para darnos cuenta de que este es un país sumamente violento. Esto se deriva de la situación de guerras, hambrunas, erupciones volcánicas, terremotos, maremotos, inestabilidad y violencia política (todos los días), pobreza y precariedad económica, falta de oportunidades de estudio para las mayorías, falta de empleos dignos, una sociedad machista e intolerante con la consecuente violencia contra las mujeres, niños y niñas, el fundamentalismo religioso, etc.

En este ¨caldo de cultivo¨ ha venido la comunidad LGBTI luchando desde hace varios años obteniendo pocos resultados en materia de inserción, tolerancia y aceptación. Todavía persisten muchos mitos sobre la homosexualidad producto en su mayoría del machismo y de la falta de información actualizada, seria y científica, pero también producto mismo de la falta de valores, así como también de un discurso y una práctica debidamente articulados y congruentes dentro del movimiento LGBTI del país que camina disperso , sin lograr unificarse en planteamientos básicos y sin horizonte alguno.

El ideario común pregona: Que para evitar que la niña se vuelva lesbiana, nada de jugar con carritos o con los varoncitos. Que para evitar que tu hijo se vuelva ¨cochón¨* no puede aprender a lavar o a planchar y mucho menos jugar con las niñas. O peór aún: Que para dejar de ser lesbiana tiene que probar una buena ¨polla¨, o para curar al ¨cochón¨, hay que llevarlo a una casa de citas para que le hagan un ¨buen trabajo¨ (como si la preferencia sexual fuese algo que se deba ¨curar¨?).

Absurdo!!! Nada más alejado de la realidad. Lo cierto es que el ser lesbiana o el ser gay no está dictado por la forma en que te educan en casa. Nada más alejado de la realidad. Cada ser humano desarrolla, a lo largo de su vida, su propia identidad, ese ¨yo¨ que te hace único y única y que incluye también la preferencia sexual o identidad o expresión de género de cada persona. Nadie se vuelve lesbiana por jugar con varones, o viceversa, nadie se vuelve ¨cochón¨ por jugar ¨a la casita¨ o jugar con niñas.

Estos y otros tantos mitos y prejuicios estúpidos socialmente establecidos, son algunos de los que enfrentamos todavía y deberemos seguir enfrentando todavía más en una sociedad que no parece querer dar su brazo a torcer en la lucha por el respeto y la tolerancia hacia las personas sexualmente diversas.

cochón¨: término de la jerga nicaragüense usado ampliamente para llamar o referirse de manera despectiva a un hombre gay.

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